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lunes, 8 de noviembre de 2010

Me gusta romperte los tímpanos
con palabras nunca dichas
y hacer realidad lo que creíste imposible.
No hay nada como mirarte
y que me tiñas de azul.

martes, 12 de octubre de 2010

El problema es que ella me recuerda lo que hiciste. Pero eso no es lo peor, porque eso ya he aprendido a soportarlo. Lo peor es que imprime en la mente que fuiste suyo. Más suyo de lo que nunca podrás ser mío. Y eso, por más que bebo lo tengo atragantado.

Llegué tarde, he llegado tarde.

martes, 24 de agosto de 2010

Me enloquecen tus mayúsculas en la palma de mi mano.

lunes, 26 de julio de 2010

Tú no lo sabes, pero el sábado fui, por caprichos del cumpleañero, Caperucita Roja. Hacía unos 18 años que no me transformaba en ella. Esta vez era una niña con bolso rojo, en vez de cesta, y con una cremallera rebelde de un vestido algo imposible. Cuando lo que menos me importaba era precisamente eso, tú escribías desde Londres sobre romper las mediciones normales del tiempo, sobre lo que tú creías que era sólo el recuerdo de un beso, y que no hace más que asaltarte. Has querido que me fije en la palabra "bastante". Y me has llamado danseuse. Es como si supieras qué decir en cada momento, y yo sin embargo, mido cada sílaba.

miércoles, 7 de julio de 2010

I can’t believe how you looked at me with your James Dean glossy eyes

domingo, 27 de junio de 2010

Si la danza fuera fácil, se llamaría fútbol.


(y ya sois cuarenta-y-uno.graciasgraciasgracias)

miércoles, 5 de mayo de 2010

Soy una cerda comiendo gusanitos.

viernes, 30 de abril de 2010

No sé fumar.

viernes, 23 de abril de 2010

Automatic imperfection

No tengo fuerza de voluntad ni nada que se le parezca. Me he dado por vencida en eso de llegar a ser algo parecido a una bailarina. Siento un desprecio casi patológico hacia las modernas y las chonis. Soy un desastre, nunca tengo un duro (tal vez por eso odie tanto a las modernas), detesto los tacones excesivamente altos, hago broches bonitos de fimo, mi pelo es odioso, nadie sabe de qué color son mis ojos. Soy otra pobre Miss Carrusel. Me olvido de saludar por la calle, me pinto mal las uñas, me muerdo la piel del labio inferior, mucho. Me olvido de hacer la cama, fregar los platos o limpiar el polvo. Me da miedo hacer un huevo frito. Como todo lo que no se debe y a deshora, siempre. Siempre hablo de más y duermo menos de lo que debería. Sueño demasiado. Estoy totalmente en contra de la raya en medio. Tengo tiempo que me gusta malgastar. Saco conclusiones equivocadas. Suelo dejar todo para el último día. Soy un bicho raro, lo sé, y a veces pido que me entiendan, aunque no me entienda ni yo. Me considero una persona agradable, que sabe estar seria, y también reír. Tengo los sentimientos a flor de piel siempre, y sin embargo, a veces me comporto fría y distante, para que por si me quieres, lo hagas un poco menos. No suelo caer bien cuando me conoces. Se me olvida preguntar por las personas, o llamarlas por teléfono. No quiero enamorarme. De mayor quiero ser indie, que no me importe no llevar el pelo perfecto y las camisas que me ponga sean de él. Me he pasado la infancia deseando crecer y ahora, me arrepiento. Quiero vivir en NY, en Londres, en Madrid, en Barcelona, San Francisco, Los Ángeles y Berlín (con un par de ellas me conformo). Me gustan las canciones tristes, y las que escucha poca gente. Me gusta recomendar cantautores que componen en inglés y aunque no entiendas la letra, hablan de ti, te hablan a ti.