domingo, 10 de febrero de 2013

Las otras fórmulas

Que quien bien te quiere, te hará romper(te).
Y quien siembra vientos, recoge su falda.
Nunca es tarde si su risa es buena.
La letra con sangre (nunca) muere.
No dejes en ayer a quien puedas besar hoy.
Que un clavo, saca otro cabo (al que atarte).
A palabras huecas, oídos rotos.
Y dime a quién amas, y te diré por quién mueres.


No, espera. No era así.

martes, 5 de febrero de 2013

"Cree en lo que haces"  me dijeron.

Así que comencé a creer en mis fracasos.

miércoles, 2 de enero de 2013

Esto que voy a escribirte es para ti, Lucía. Que ya está bien de ir regalando letras a diestro y siniestro, como si no tuvieras bastante con lo que soportamos por dentro. Que no (er)es poca cosa, ni fácil de manejar.
Esto es para que recuerdes que has crecido y que has sido capaz de querer mejor y desterrar el amor tirano y con chantajes. Para que nunca olvides que no está tan mal dejarse querer aunque te cueste.

Y que tal vez, sea posible.

Que no eres como te hicieron creer (aunque puedas llegar a serlo, e incluso lo hayas sido). No eres veneno. Llevan enseñandote toda tu vida a levantar la barbilla y llevar la espalda recta. Cree y confía en ti de una vez. Vuelve a hacerlo. Vuelve, Lucía. Vuelve.

lunes, 10 de diciembre de 2012

A quien fue todo:

Te escribo para decirte que tú no eres tú. Y que no tienes los ojos cerrados. Simplemente no tienes. Se los has vendido a él para que vea por ti, y la culpa sólo es tuya. Llevo contigo de la mano más tiempo del que puedo recordar y jamás me habían herido de esta manera.
Siempre has sido independiente y sólo podían atarte los nombres de los hombres a los que les dabas algo más que cama, tambien corazón. (error). Ellos siempre han marcado tus prioridades. (error).

Espero que valga la pena. Y que no notes mi pérdida, aunque para ti llevo ya mucho tiempo muerta. Emperatriz de las mentiras, no sabes lo que es llorar por un motivo cierto. Adultera(ba)s tus palabras como la peor de las drogas. Y yo adicta.
Pero por favor, no te preocupes (pero qué estoy diciendo, tú preocuparte, y menos por mí.), tú no tendrás el vacío que yo tengo y nadie ocupará mi lugar. Hace muchos veranos que no tengo espacio ni ocasión en ti.


Por último, considéralo un favor personal, quítame el cuchillo que clavaste en mi espalda, que yo no llego. (a ser tan zorra, quiero decir)



"En realidad mi rabia no es más que tristeza."

jueves, 22 de noviembre de 2012

brindar con vasos vacíos

No tengo mucha idea de cómo describir ésto. ¿Alguna vez voy a dejar de echarte de menos? Dicen que el duelo de la pérdida dura dos años. He comenzado el primero y esto no remite. Pienso en ti continuamente y no creo que te gustase lo que vieras si me miraras ahora mismo.

"él era genio y figura"
"siempre le llamaban para cualquier fiesta, todo el mundo se lo pasaba en grande con él... pero era un hombre triste"

Soy tú. Tu esencia forma parte de mí, desde siempre, no desde que te fuiste. Tengo un acento amargo. Y es inevitable.
Hace poco cobró sentido algo que nunca he sido capaz de entender. La música que me movía por dentro como ninguna otra resultó ser la tuya. Y yo nunca lo supe.
Me suplico a mí misma no olvidar ningún detalle de tu cara, tus cicatrices, tus manos de pentagramas que nunca estudiaste. Tu talento. Tu aliento. Tu manera de abrazarme y la manera en la que me llamabas. Y tu forma de mirar, de mirarme, como si fuera tu único motivo.

Cúrame de mí misma, porque estoy empezando a terminar conmigo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

sistemas de gobierno en la historia de un cuerpo

Un cuerpo. Su cuerpo.

Cuando le conocí pensé que la anarquía era la única reina de su cama, ya que ninguna pasaba por ella más de lo estrictamente establecido en el manual de sudores de una noche, o de un breve lapso. Y aunque fallé y acerté a partes iguales, para mi desgracia ya había un "ella" con nombre, apellidos y mirada turbia. Eso era aún peor que mi primer pensamiento. Tal vez se pudiera borrar un débil recuerdo de algunas sombras, pero destronar a la primera dama nunca ha estado hecho para mí. Dictadura, y de las peores jamás vistas.

Y sin embargo, todavía sigo sin explicarme muy bien cómo, llegué y fui democracia. Y la más limpia y honesta de todas; porque en las elecciones de cada noche, vuelvo a ganar por mayoría absoluta a todo(as), incluso a lo anterior.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Ya no recuerdo lo que era dormir abrazada a un cuerpo, ni los besos de buenos días con los ojos hinchados, o los desayunos a base de piel antes del café.
Las siestas de horas sin manecillas y las llamadas de madrugada.

No quedan ni los despojos de todo eso en mi memoria. Pero pensándolo bien, para qué.
Has dinamitado todo para ocupar su lugar.