Sólo podía ver el precipicio que había dejado tras ella. Un dolor ajeno, pero inevitable e irremediable. Culpa, ascuas y brasas que aún no habían dejado de dar calor y una inquietante sensación de ligereza.Comenzaba un camino sola. Su camino.
A partir de ahora todo sería nuevo, hasta las sábanas en las que dormiría y el suelo en el que otros temblarían por ella y por sus ojos. Todavía le costaba imaginar y admitir que no sería la mirada de César la que la desnudase, pero cuando ya sólo quedan besos por compromiso, no quedaba mucho más por hacer.
¿se-ten-ta-y-cin-co? vosotros sois muy bonitos me parece a mí ;)
(me voy hasta el domingo que camping, prometo volver)
Burn. ¿A que es genial?
