Sigo ahí. Somos un lugar. Somos ocasión. Y me he quedado en nosotros.
En mí, escribiéndote en la espalda, y sin embargo,
ahora diría que estuve pintando el cielo.
En ti, descuidando mis pupilas para comprobar si sonrío también con la boca.
Y vuelves para mirarme l a r g o.
Y me vuelves la piel escarlata.
Y me tornas destello. Y a mis costillas, los valles de tus dedos.
Somos corriente alterna fluyendo en cada polvo.
Y yo ahora vivo en las palabras que te permitías decir
pero donde en realidad existo es en todo lo demás.
martes, 30 de abril de 2013
martes, 23 de abril de 2013
mi primera flaqueza
Tus ojos se me antojan laberintos en los que,
lejos de buscar la salida, moriría de inanición.
Y no miento si digo que vi el Ártico en otros ojos,
pero tú llevas mi tierra en los tuyos y en las venas.
Borras el pasado siendo de tinta.
Que quiero saciarte la vida en lo que se refiere a sudor y camas.
Que me da igual si está oscuro. No te pido que sonrías,
pero,
por favor,
abre los ojos.
(aunque no sea para mirarme)
No me des la mano
aunque las mías te lloren.
Mastícame y haz ruido.
Restállame las vértebras.
Vuélcame y huye.
Llévate los restos,
que quiero padecerte.
Eres eterno.
Hazme imperecedera.
lejos de buscar la salida, moriría de inanición.
Y no miento si digo que vi el Ártico en otros ojos,
pero tú llevas mi tierra en los tuyos y en las venas.
Borras el pasado siendo de tinta.
Que quiero saciarte la vida en lo que se refiere a sudor y camas.
Que me da igual si está oscuro. No te pido que sonrías,
pero,
por favor,
abre los ojos.
(aunque no sea para mirarme)
No me des la mano
aunque las mías te lloren.
Mastícame y haz ruido.
Restállame las vértebras.
Vuélcame y huye.
Llévate los restos,
que quiero padecerte.
Eres eterno.
Hazme imperecedera.
martes, 2 de abril de 2013
disculpa si te asusto II
Debes tener unos bosques tan bonitos bajo cada pulmón
que dudo en qué claro quedarme.
Pero primero, tienes que descorcharte.
Aunque ya trato yo de abrirme paso
(tranquilo)
con cuidado.
Supongo que debo respetar los espacios entre cada uno de tu lunares
para llenarlos de marcas de besos de tinta de limón
y que sólo se aprecien si ardes.
Imagino que el desgaste de tus rótulas
no tiene nada que ver con la resignación,
al igual que ese orgullo tuyo, que a veces desborda.
Y brillas sin luz directa,
peor para el sol.
Y ya que hablamos de estrellas,
siento decirle que pronto seré yo quien te despierte
y no él.
Pero de lo que sí que estoy completamente segura
es que puedo reinventar
todo lo que antes hayas sido.
Y todo lo que con otras fueras.
que dudo en qué claro quedarme.
Pero primero, tienes que descorcharte.
Aunque ya trato yo de abrirme paso
(tranquilo)
con cuidado.
Supongo que debo respetar los espacios entre cada uno de tu lunares
para llenarlos de marcas de besos de tinta de limón
y que sólo se aprecien si ardes.
Imagino que el desgaste de tus rótulas
no tiene nada que ver con la resignación,
al igual que ese orgullo tuyo, que a veces desborda.
Y brillas sin luz directa,
peor para el sol.
Y ya que hablamos de estrellas,
siento decirle que pronto seré yo quien te despierte
y no él.
Pero de lo que sí que estoy completamente segura
es que puedo reinventar
todo lo que antes hayas sido.
Y todo lo que con otras fueras.
lunes, 25 de marzo de 2013
disculpa si te asusto
Apelo al sentido común.
Me he puesto plomo en los pies para mantenerlos en tierra.
Nada. Inútil.
Que si ya de por sí soy noche
ahora miro el reloj cinco minutos antes que a tus ojos.
El nudo de doble lazo en el ombligo si sonríes.
Cualquiera diría que me equivoco.
Firmo la primera esta sentencia, pero también
la hago naipes, y me dejo ganar contigo.
Y sobre tu manera de no hablar de ti
y mi forma de hacer como si no me diera cuenta de tu cajón de doble fondo.
Tal vez lo de tu origen y mis plumas sea casualidad.
Y qué.
Engáñame y dime que es destino.
(aunque yo tampoco me lo crea)
Me he puesto plomo en los pies para mantenerlos en tierra.
Nada. Inútil.
Que si ya de por sí soy noche
ahora miro el reloj cinco minutos antes que a tus ojos.
El nudo de doble lazo en el ombligo si sonríes.
Cualquiera diría que me equivoco.
Firmo la primera esta sentencia, pero también
la hago naipes, y me dejo ganar contigo.
Y sobre tu manera de no hablar de ti
y mi forma de hacer como si no me diera cuenta de tu cajón de doble fondo.
Tal vez lo de tu origen y mis plumas sea casualidad.
Y qué.
Engáñame y dime que es destino.
(aunque yo tampoco me lo crea)
domingo, 24 de marzo de 2013
trozos infinitos
Sin más apareces.
Luz.
Vida.
Sonrisa.
Palabras escritas,
tal vez algún día escuchadas.
Y qué, si te llora la lluvia
y te vibran las tormentas.
Qué más, si le ciegas al sol
y se desnuda para ti la luna.
Las cometas se dejan coger
(si se trata de tus dedos)
y los sauces se dejan largas las ramas
(para que tú no llores)
Eres. Causa(s).
Luz.
Vida.
Sonrisa.
Palabras escritas,
tal vez algún día escuchadas.
Y qué, si te llora la lluvia
y te vibran las tormentas.
Qué más, si le ciegas al sol
y se desnuda para ti la luna.
Las cometas se dejan coger
(si se trata de tus dedos)
y los sauces se dejan largas las ramas
(para que tú no llores)
Eres. Causa(s).
miércoles, 20 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
doce
Y qué vacío está todo esto y apenas he podido contar setenta y dos horas. Refiriéndome, claro, a todo lo de por dentro, que en lo que se refiere a las paredes del salón es ya bastante evidente la pena.
No logro entender todavía qué efecto tienes sobre las personas, pero el hueco vacío no sólo lo has dejado en el sofá.
Supongo que la verdadera belleza de todo esto, viene cuando bailo por la música que eliges y no porque la elijas tú.
No logro entender todavía qué efecto tienes sobre las personas, pero el hueco vacío no sólo lo has dejado en el sofá.
Supongo que la verdadera belleza de todo esto, viene cuando bailo por la música que eliges y no porque la elijas tú.
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