domingo, 24 de marzo de 2013

trozos infinitos

Sin más apareces.
Luz.
Vida.
Sonrisa.
Palabras escritas,
tal vez algún día escuchadas.

Y qué, si te llora la lluvia
y te vibran las tormentas.
Qué más, si le ciegas al sol
y se desnuda para ti la luna.

Las cometas se dejan coger
(si se trata de tus dedos)
y los sauces se dejan largas las ramas
(para que tú no llores)

Eres. Causa(s).

miércoles, 20 de marzo de 2013

Y yo miraba alrededor
esperando encontrarte y
despertarme esta mañana contigo
y no con resaca.

lunes, 11 de marzo de 2013

doce

Y qué vacío está todo esto y apenas he podido contar setenta y dos horas. Refiriéndome, claro, a todo lo de por dentro, que en lo que se refiere a las paredes del salón es ya bastante evidente la pena.
No logro entender todavía qué efecto tienes sobre las personas, pero el hueco vacío no sólo lo has dejado en el sofá.


Supongo que la verdadera belleza de todo esto, viene cuando bailo por la música que eliges y no porque la elijas tú.

lunes, 4 de marzo de 2013

No me hagas el amor. Hazme amor a mí.

domingo, 10 de febrero de 2013

Las otras fórmulas

Que quien bien te quiere, te hará romper(te).
Y quien siembra vientos, recoge su falda.
Nunca es tarde si su risa es buena.
La letra con sangre (nunca) muere.
No dejes en ayer a quien puedas besar hoy.
Que un clavo, saca otro cabo (al que atarte).
A palabras huecas, oídos rotos.
Y dime a quién amas, y te diré por quién mueres.


No, espera. No era así.

martes, 5 de febrero de 2013

"Cree en lo que haces"  me dijeron.

Así que comencé a creer en mis fracasos.

miércoles, 2 de enero de 2013

Esto que voy a escribirte es para ti, Lucía. Que ya está bien de ir regalando letras a diestro y siniestro, como si no tuvieras bastante con lo que soportamos por dentro. Que no (er)es poca cosa, ni fácil de manejar.
Esto es para que recuerdes que has crecido y que has sido capaz de querer mejor y desterrar el amor tirano y con chantajes. Para que nunca olvides que no está tan mal dejarse querer aunque te cueste.

Y que tal vez, sea posible.

Que no eres como te hicieron creer (aunque puedas llegar a serlo, e incluso lo hayas sido). No eres veneno. Llevan enseñandote toda tu vida a levantar la barbilla y llevar la espalda recta. Cree y confía en ti de una vez. Vuelve a hacerlo. Vuelve, Lucía. Vuelve.